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Las últimas tendencias y noticias imprescindibles del sector financiero en 2024

El sector financiero en 2024 se mide a través de tres ejes simultáneos: una ola regulatoria europea sin precedentes, una adopción acelerada de la inteligencia…

Femme cadre analysant des graphiques financiers sur un écran incurvé dans un bureau moderne en 2024

El sector financiero en 2024 se mide a través de tres ejes simultáneos: una ola regulatoria europea sin precedentes, una adopción acelerada de la inteligencia artificial generativa y una reconfiguración de los riesgos relacionados con los proveedores tecnológicos. En lugar de ofrecer un panorama general, este artículo compara los plazos regulatorios clave, evalúa su alcance sobre los actores de la finanza en Francia y en Europa, y luego identifica las tensiones estructurales que estos cambios provocan.

Calendario regulatorio europeo 2024: MiCA, DORA y supervisión de terceros

Regulación Fecha de aplicación Ámbito principal
MiCA (stablecoins) 30 de junio de 2024 Emisores de stablecoins, plataformas cripto
MiCA (marco completo) 30 de diciembre de 2024 Proveedores de servicios sobre criptoactivos
DORA Entrada en vigor progresiva 2024-2025 Resiliencia operativa digital de las entidades financieras
Directrices EBA (terceros) 2024 Gestión de riesgos relacionados con proveedores tecnológicos

Esta tabla revela un hecho a menudo subestimado: tres marcos regulatorios importantes convergen en el mismo año. Los bancos, las sociedades de gestión y las fintech deben absorber estas restricciones simultáneamente, lo que moviliza recursos jurídicos y técnicos considerables.

Varios análisis disponibles en los contenidos del sitio Pôle Finance permiten seguir la evolución de estos plazos y sus repercusiones en los oficios del sector.

Reglamento MiCA: lo que cambia la entrada en aplicación para los criptoactivos en Francia

Hombre de negocios consultando datos bursátiles en smartphone con vista sobre el skyline de una gran ciudad

El reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets) constituye el primer marco armonizado a nivel europeo para los mercados de criptoactivos. Su aplicación en dos fases crea una distinción clara entre los emisores de stablecoins, sujetos a las obligaciones desde el 30 de junio de 2024, y los proveedores de servicios sobre criptoactivos, que se verán afectados a partir del 30 de diciembre de 2024.

Para las empresas francesas ya registradas ante la AMF como PSAN (prestadores de servicios sobre activos digitales), el paso a MiCA implica una adecuación en varios frentes: requisitos de capital, obligaciones de transparencia y reglas de gobernanza reforzadas.

La EBA identifica además un riesgo de contagio entre stablecoins y el sector bancario. Las stablecoins respaldadas por depósitos bancarios o por obligaciones soberanas crean vínculos directos con el sistema financiero tradicional. Un retiro masivo de tenedores de stablecoins podría repercutir en las reservas mantenidas en bancos asociados, un escenario que la supervisión prudencial ahora toma en cuenta.

Stablecoins y liquidez bancaria: un vínculo bajo vigilancia

Las stablecoins generan un riesgo de contagio entre cripto y banca. La EBA ha señalado que las autoridades deben vigilar la composición de las reservas respaldadas por stablecoins, especialmente cuando estas reservas están concentradas en un número limitado de entidades.

Este punto distingue la situación de 2024 de años anteriores: el riesgo cripto ya no se limita a las plataformas de intercambio. Potencialmente afecta el balance de los bancos que reciben los depósitos de garantía.

Resiliencia digital DORA: más allá de la transformación digital

El marco DORA (Digital Operational Resilience Act) marca un cambio de perspectiva. Mientras que las discusiones sobre fintech e IA se centran en la adopción de nuevas tecnologías, DORA impone a las entidades financieras una responsabilidad estructurada sobre sus riesgos informáticos, su continuidad de negocio y su ciberseguridad.

La diferencia es significativa. Adoptar IA generativa para la detección de fraudes o el análisis financiero es una elección estratégica. En cambio, mapear sus dependencias tecnológicas críticas se convierte en una obligación regulatoria.

  • Las entidades deben identificar y documentar todos los proveedores terceros críticos, incluidos los proveedores de nube y los editores de software de gestión
  • Se exigen pruebas de resiliencia regulares para evaluar la capacidad de la empresa para mantener sus operaciones en caso de falla de un proveedor
  • Los incidentes informáticos significativos deben ser notificados a las autoridades de supervisión dentro de plazos establecidos

Concentración de proveedores: un riesgo sistémico identificado por la EBA

La EBA subraya que la concentración de los servicios externalizados en unos pocos proveedores constituye un riesgo para la estabilidad financiera. Cuando varios bancos o sociedades de gestión dependen del mismo proveedor de nube o del mismo editor de software de gestión patrimonial, una falla o un error afecta simultáneamente a una parte significativa del mercado.

Grupo de profesionales de la finanza discutiendo tendencias económicas alrededor de una mesa en un espacio de coworking

Este hallazgo va más allá de la mera cuestión de la ciberseguridad. Abarca la gobernanza de las direcciones financieras (DAF) y sus decisiones de inversión tecnológica. Un DAF que externaliza casi toda su infraestructura debe ahora integrar esta dependencia en su evaluación de los riesgos operativos.

IA generativa en la finanza: ganancias de productividad y límites prudenciales

Varios análisis sectoriales estiman que la IA generativa podría aumentar significativamente la productividad bancaria, con ganancias potenciales de varios puntos de ingresos anuales a nivel mundial. Estas proyecciones colocan a la IA en el centro de las estrategias de inversión de las entidades financieras.

Los casos de uso se distribuyen en varios ejes: relación con el cliente a través de chatbots, análisis financiero y detección de fraudes, gestión de riesgos financieros y gestión de activos.

La discrepancia entre el entusiasmo por la IA y las restricciones prudenciales crea una tensión concreta. Las instituciones financieras deben conciliar la explotación de modelos de lenguaje con los requisitos de DORA sobre la gestión de riesgos informáticos, las obligaciones de MiCA sobre la transparencia algorítmica para los actores cripto, y las recomendaciones de la EBA sobre la gestión de sesgos cognitivos en los modelos automatizados.

La adopción de la IA en finanzas ya no se mide solo en ganancias de productividad, sino también en la capacidad de demostrar a los reguladores que los riesgos asociados están identificados y controlados. Las entidades que integren esta dimensión desde 2024 tomarán una ventaja estructural sobre aquellas que tratan la conformidad como un tema separado de su estrategia tecnológica.

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